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Un camino para seguir

Enero 19, 2009

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A punto de cumplirse el 50º Aniversario del fallecimiento del Hermano Alfonso presentamos las palabras que pronunció  el Padre Carlos Ripoll ODB en  nombre de la Legión de María en el cementerio de la Recolecta al momento de despedir sus restos mortales:

“La Legión de María ha logrado con la muerte del Hermano Alfonso Lambe, su suprema ambición en la tierra: Ofrecer un alma generosa a la acción del Espíritu Santo para que el luminoso día de Pentecostés no conozca ocaso, para que en verdad el Espíritu Santo renueve la faz deformada de la tierra y establezca doquier el reinado del amor.”

“Para que esta hora fuera una realidad se unió a María Stma. y salió hace seis años del Cenáculo del Concilium Legionis para la reconquista del mundo de María estableciendo su reinado preparatorio para el de Jesús en varios países de América Latina con la fundación personal de 2000 praesidia. Su participación plena en la misma fe de María provocó en nosotros la misma admiración que Isabel tuviera por su prima, cuando llegó a la gran casa Argentina para extender la Legión y con Isabel nosotros decimos cabe los despojos mortales del Hermano Alfonso en los umbrales de la eternidad ¡Bienaventurado Alfonso porque creiste!”

“Descubriste a María en su doble y única maternidad que engendra a la cabeza y a los miembros y te aproximaste hasta ponerte con Ella a la sombra del Espíritu Santo para realizar con El y con María, en medio de nosotros, una sola acción: la acción del Espíritu Santo por medio de María”.

“Como el de María tu vivir fue totalmente el de Cristo, hasta el punto que la dicha de tratarlo en las escalas del camino que recorrió a pasos de gigante: ¿no ardía nuestro corazón cuando nos hablaba de María en su camino? “

“Su espíritu de legionario lo llevó a actuar en sus escasos 26 años de vida y en forma constante la orden de María en el banquete de Caná: “Haced lo que El os diga.”

“Llenó y colmó la medida de las tinajas de agua y esa su buena voluntad la trocó María en un vino exquisito: dar a Jesús al mundo Americano y a cada alma en particular.”

“Al abrigo de María no cediste Hno. Alfonso ante el peso de la pequeñez humana y tuviste ánimo hasta el fin para creer como María en lo imposible. Tu característica ha sido ser con María pura capacidad de Jesús.”

“No tuviste temor de recibir y hacer cumplir sus órdenes, pues tuviste la firme convicción de que todo lo que Ella nos manda sigue siendo obra del Espíritu Santo. Viviste el espíritu de la Legión, como hay que vivirlo: indisolublemente unido a María en la acción apostólica y Ella te acompañó de puerta en puerta, por los caminos de tu corta pero rica vida. Como la prudente ama de casa se sirvió de tus pasos, de tus palabras, de tus fatigas a lo largo de todas las rutas de nuestra querida patria que con orgullo te ofrece el lugar para tu eterno descanso. Tu acción apostólica fue de larga paciencia y de solidaridad que no se cansa de esperar sin aceptar la derrota ni el derrotismo. Como María no trataste a nadie de superior ni inferior ni siquiera de igual a igual, sino de inferior a superior. Tu unión con María te llevó a ver al prójimo con otros ojos, con los ojos de María; con otros labios, con los labios de María; a amar con otro corazón, con el corazón de María. Por eso tu plegaria fue el preludio de tu acción y después acompañamiento ineludible de todos tus trabajos legionarios.”

“Serviste a Dios con la decisión y valentía de las nobles causas que te confió la Legión. Tu valentía tuvo para nosotros una fuerza de atracción superior a los más elocuentes discursos que podríamos pronunciar en estas circunstancias. Fuiste un soldado fiel en permanente acto de servicio legionario y la característica apostólica fue el significativo de tu vida. No en vano militaste bajo la conducción de la Virgen Guerrera, vencedora en todos los combates contra Satanás y sus malignas potestades.”

“Con Ella creíste en la posibilidad de lo imposible y no hubo miseria moral que no nos hubieras propuesto remediar con los métodos experimentados de la Legión. Tu vida nos dejó la enseñanza de que en el mundo actual más que nunca, se necesita un catolicismo fuerte, valiente y atento a la inmensa miseria moral que nos rodea por doquier.”

“Hermano Alfonso: seguiremos contemplando tu figura de legionario fiel a la sombra del Vexillium empuñado con tu mano laboriosa en el acto de hacer la promesa al Espíritu Santo ante la Reina de todas las batallas y tú, Hno Alfonso dirás a las generaciones de legionarios argentinos, que reclutarás desde el cielo con inspiraciones de fe, amor, humildad, pureza, y valentía: Me presento a Tí como soldado e Hijo tuyo.”

“Estas palabras sean, hermanos legionarios, antes los despojos mortales de Alfonso Lambe, toque de llamada a un amor que no ceja ante las dificultades y que sabe según su ejemplo permanecer fiel hasta la muerte.”

Alfie Lambe por Frank Duff

Enero 19, 2009

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 ”Aunque parezca extraño, creo que nunca he pronunciado una charla formal sobre Alfie Lambe. Ha sido, por supuesto, un tema frecuente en nuestras conversaciones. Para aquellos que lo conocieron, su imagen permanece muy vívida. Nunca se menciona su nombre sin despertar una profunda impresión”.

“Ahora se nos aparece bajo un nuevo aspecto. Hace poco tiempo, Su Eminencia el Cardenal Umberto Mozzoni, quien fuera Nuncio Apostólico en la Argentina en los tiempos en que Alfie actuaba allí, volvió a visitar el país y se mostró sorprendido de que la Causa de Alfie, no hubiera sido presentada aún. Se entiende que se expresó muy claramente sobre este punto, insistiendo en que Alfie poseía todas las cualidades requeridas para justificar este paso.”

“Luego de su distinguida carrera como Nuncio Papal, Monseñor Mozzoni volvió a Roma, donde fue elevado al Cardenalato y designado para integrar varias de las importantes Congregaciones que manejan los asuntos de la Iglesia. Una de ellas es la que tiene a su cargo las canonizaciones. Este hecho agrega gran peso a sus recomendaciones, pero, sobre todas las cosas, Su Eminencia, conoció personalmente a Alfie, lo vio trabajar, conversó mucho con el y habló de él con Nuncios y autoridades eclesiásticas de todos los demás países de Sud América en los cuales trabajó Alfie. Más aún, fue el mismo quien dio las bendiciones finales al Enviado, en el momento de morir.”

“La expresión de asombro de Su Eminencia con respecto a la demora en la presentación de la Causa, parece que resultó efectiva. La Legión fue puesta en marcha y se formó una comisión para promover el asunto. Ahora, María Sofía del Prado, designada para presidir esa comisión ha visitado Dublín procedente de Roma donde conversó sobre este tema con el Cardenal Mozzoni para enterarnos de esas actividades y requerir la colaboración del Concilium.”

“Voy a expresar que no es una sorpresa para nosotros la proposición del Cardenal. Siempre hemos pensado que Alfie murió en olor de santidad y en todos los lugares donde actuó, se ha registrado idéntica impresión. Nos parecía lógico que se hiciera algo a ese respecto. En efecto, cuando murió, el Cardenal De la Torre, Arzobispo de Quito, Ecuador, aprobó una oración que le fue propuesta”.

“Era pues de esperarse que el Concilium se diera cuenta que el tiempo pasaba sin que se concretara una acción formal en tal sentido, pero la vida en el Concilium se desarrolla en una febril actividad y se presumía que el asunto avanzaba a un ritmo adecuado a su importancia. De modo que nos ha hecho un efecto de “shock” el constatar que todos esperábamos que se hiciera algo, sin que se hubiera hecho, hasta ahora, nada tangible.”

“Tenemos pues, que prestar de todo corazón, la cooperación que María Sofía del Prado ha venido a pedirnos. Es nuestro deber, ya que somos los principales custodios del prestigio de Alfie. Que no se diga de nosotros cínicamente, que la recordación de los hombres no es un monumento”

“El progreso de la Causa de Edel Quinn ha logrado que ella continúe viviendo. Debemos también a Alfie esa continuidad de vida. Por ello, debemos hacer todo lo que está en nuestras fuerzas para ponerlo en evidencia. Tenemos que orar y tenemos que hacerlo conocer en la mejor forma que podamos.

¿Como puede la gente interesarse por él si no lo conoce?

“Una forma efectiva es divulgar su biografía escrita por Hilda Firtel, obra que es una joya. Hilda fue nuestra Enviada en Alemania, inmediatamente después de la guerra y esparció la Legión en todo el país. Su propia vida está llena de grandes méritos.”

“He releído este libro ahora y nuevamente he quedado admirado por la forma en que la autora lo ha encarado. Cuando ustedes lo lean, sabrán porque Alfie fue capaz de llegar tan profundamente a los corazones. Como cubrió Sud América con su ejército de legionarios y también como ganó tal veneración. Dejo al libro la tarea de contarles la historia de Alfie Lambe.”

“La primera vez que vi a Alfie en un grupo, no fue un encuentro personal. Era Novicio en los Hermanos Cristianos en Marino, al norte de Dublín y yo fui para hablar de la Legión. Más tarde me dijo que esa conversación había despertado su interés por la Legión.”

“Luego se enfermó. Tal era el aprecio en que lo tenían sus superiores que por un momento hasta pensaron no tomar en cuenta la opinión de los médicos y retenerlo. No sabían ellos que cerca estuvieron de interferir en su verdadera vocación.”

“Para él su separación de los Hermanos Cristianos, le pareció un desastre irreparable, que casi le destrozó el corazón, según declaró.”

“Pero la Legión, a la que se incorporó poco después en su ciudad natal, le trajo la verdadera consolación.”

“Consideremos las circunstancias posteriores. Cuando Alfie murió, fue la puerta del sepulcro de los Hermanos Cristianos de Buenos Aires, la que se abrió para recibir sus restos mortales. El Superior había sido su condiscípulo en Marino. ¿No es esta una notable coincidencia?”

“Nuestro Señor reconoció cuanto habían hecho los Hermanos Cristianos por Alfie y al final, se los devolvió.”

“Pero nos hemos adelantado a los acontecimientos. Volvamos al angustiado muchacho que ve naufragar sus más caras ambiciones.

Pero no se permitió permanecer mucho tiempo en esas condiciones. Ingresó en la Legión y ella fue para él, un sustituto, por lo menos, de lo que había perdido. Como toda la situación era obra de la Providencia, los acontecimientos siguieron su curso. La importante empresa donde trabajaba Alfie, cerró súbitamente.”

“Si uno hubiera estado alerta con respecto al desenvolvimiento de Alfie, podía haberse imaginado lo que iba a suceder. La atracción legionaria fue lo suficientemente fuerte para influir en él. No buscó trabajo localmente sino que vino a Dublín.”

“Otros horizontes se abrían para el. Se unió a los esfuerzos por extender la Legión en toda Irlanda. Mostró en esas tareas su gran capacidad y aquellos que lo rodeaban comenzaron a preguntarse que sucedería más adelante.”

“Fue entonces que sonó la campana de su destino. Se había decidido enviar al hno. Grace a Colombia y Venezuela. Esta noticia electrizó a Alfie. Cristalizaba todos sus anhelos hasta entonces casi desconocidos para el mismo. Era lo que él quería algo realmente grande, lanzarse a lo desconocido para buscar almas y prepararse a pagar cualquier precio por ello.”

“No hay que equivocarse en esto. Era la idea de la entrega de sí mismo lo que le atraía. ¿Por que suponer que estaba hecho de un metal menos valioso que el de los incontables monjes de la “Peregrinación por Cristo” que incursionaron en las selváticas regiones de Europa y muchos de los cuales desaparecieron para siempre? ¿Por qué su sueño había de ser menos y su visión de menos alcance que la de ellos, si fueron sus modelos?”

“Tampoco debemos imaginar que sus pensamientos fueran más limitados que los de Edel Quinn. Recuerden sus observaciones en la reunión del Concilium que la comisionó como Enviada. El gran Dr. Elías Magennis, que conocía íntimamente la zona de África que le había sido asignada, señaló los peligros y dificultades que encontraría y que consideraba demasiado penosas para ella. Sólo un hombre sumamente fuerte -dijo- podría soportar ese solitario ambular en tales condiciones y ustedes conocen la respuesta de Edel Quinn “no deseo que se me envíe a un pic-nic”. Los elementos de peligro y privaciones no constituían un obstáculo, formaban parte de la atracción. No tengan ustedes la menor duda sobre este punto. Tampoco Alfie quería ir a un pic-nic. Un espíritu indomable impulso a Edel ocho años y a Alfie por seis y en ambos casos un continente recibió por ellos un diluvio de gracias. Edel murió en 1944, es decir, nueve años antes que Alfie fuera Enviado. Es incuestionable que el ejemplo de ella influyó mucho sobre él”.

“Tal vez me haya detenido demasiado en este aspecto del heroísmo en la causa de la religión. Pero al presentar la nota de Canonización respecto a Alfie es necesario enfatizar esta pauta.”

“Los dos enviados fueron comisionados en una reunión del Concilium, en abril de 1953 e inmediatamente comenzaron los preparativos. El 16 de Julio viajaron a New York, donde pasaron una semana y continuaron luego a Bogotá, capital de Colombia. En el aeropuerto los esperaba la gentil Joaquina Lucas que fue enviada a Sud América en 1946. Ya había recorrido todo el continente y había regresado a Bogota con la esperanza de ser útil a los recién llegados. Alfie trabajó con ella y fue ella su principal profesora de español. Sus progresos en este idioma fueron notables, al finalizar el año podía desenvolverse por su cuenta.”

“Fue entonces que la campana de su destino volvió a sonar. Ambato es una Diócesis en Ecuador. Su cabeza era el Obispo Echeverría, un Franciscano. “

“La Diócesis se encontraba en deplorables condiciones, marcadas por la indiferencia, la ignorancia y las constantes deserciones. El Obispo había convocado a sus sacerdotes para considerar estos problemas.”

“Uno de los presentes describió una reciente experiencia con la Legión, que lo había impresionado. Esto impulsó a la asamblea, con el resultado final de que todos los presentes se comprometieron a probar la Legión. “

“El Obispo escribió enseguida al Concilium, describiendo la situación y pidiendo un enviado que les indicara como debían comenzar”

“En esos momentos el Concilium discutía el asunto de a donde sería enviado Alfie en primer término. Muchos eran los lugares donde se requería su presencia. La carta del Obispo Echeverría fue la señal indicadora. Ambato está situado cerca de la frontera. El Obispo debe haber pensado que tenemos un stock permanente de enviados listos para partir, porque se le comunicó que Alfie estaba ya en camino. El encuentro fue muy cordial y Alfie justificó las esperanzas del Obispo, iniciando dos praesidia de inmediato y preparando el camino para muchos otros.”

“Tan impresionado quedó el Obispo que presentó a Alfie en una reunión de toda la jerarquía eclesiástica, llevada a cabo en Quito bajo la presidencia del Cardenal De la Torre. Alfie fue invitado a hablar ante tan augusta concurrencia y la Legión fue aceptada en Ecuador.”

“Luego ocurrió algo típico de Alfie. Pidió a las legionarias que se entregaran con generosidad, con el objeto de aprovechar las muchas oportunidades que se presentaban. Este material humano bisoño respondió admirablemente y se puso en marcha una campaña sensacional, destinada a expandir la Legión en todo el territorio de la Nación. Los praesidia eran de todo tipo, de presos a leprosos, de analfabetos a las clases altas del país. El trabajo fue sólido, muy pronto Ecuador se cubrió de una red de filiales.”

“Por supuesto que en los países circundantes todo esto se supo y muy pronto Alfie se vio asediado con urgentes invitaciones de otros países de Sud América. Con sentimientos encontrados, su propio Obispo accedió, pero el Cardenal De la Torre insistió en llevarlo primero al Congreso Eucarístico Internacional en Río de Janeiro, para presentarlo a las innumerables Obispos que el Congreso reuniría en esa oportunidad. Esto nos da la pauta de la extraordinaria impresión que Alfie y su trabajo despertara en Ecuador.”

“Por supuesto que en Alfie obraban fuerzas celestiales. Aquel, que por su precaria salud, había sido considerado inepto para ingresar en una Orden, en el templado clima de su propia patria, desplegaba una energía que azoraba a todos. En el mismo plano se encuentran su capacidad para persuadir y para organizar. Mucha más importante aún, es el hecho de que todos los que lo trataban sentían de inmediato, la irradiación de su santidad. Instintivamente, se sentía el deseo de complacerlo en todas las circunstancias, aún las más agotadoras; el permanecía imperturbable y con su simpatía habitual.”

“Esta irradiación de fuerza no había sido prevista por el Concilium, sabían que era muy capaz, pero desconocían esta cualidad de invencibilidad.”

“No se necesitó mucho tiempo para reconocer este extraordinario carácter que luego fue resumido en una frase: “Alfie es la llave del continente”.

“No tomando demasiado en serio sus impedimentos físicos, el Concilium siguió encantado, el crecimiento de la Legión.”

“Es especialmente impresionante el hecho de que Alfie se daba cuenta perfectamente de los grandes acontecimientos que se estaban desarrollando, repetidamente remarcaba sus cualidades sobrenaturales, pero en ningún momento se sintió tentado de atribuirse algún mérito, irradiaba modestia”

“En Río de Janeiro, en medio de los esplendores del Congreso, tuvo el placer de encontrarse con otros enviados, la formidable Joaquina Lucas nuevamente, María Diepen, de Holanda que recién llegaba para trabajar por la Legión en las Guayanas y en las Antillas Holandesas y Mary Clerkin, que debía dividirse el gigantesco Brasil entre ella y Joaquina.”

“Durante el Congreso, los cuatro enviados tuvieron muchas oportunidades de contactos con Nuncios y miembros de la más alta jerarquía, pero tuvieron que pagar un alto precio, pues Joaquina se quejó al Concilium de que sus compañeros se estaban matando. El Obispo Echeverría no cejaba en su esfuerzo por presentarlos a todo el mundo.”

“Alfie se impresionó tanto con la posibilidad que ofrecía el Brasil que había decidido quedarse allí por el momento. Sus progresos en el idioma portugués eran rapidísimos y hay que recordar que el Brasil es tan grande como Europa. Pero recibió una carta del Concilium enviándolo a la Argentina.”

“Si pensamos que había planeado tanto, de acuerdo con las necesidades del Brasil, debemos reconocer que esta orden debe haberle producido un “shock”. Además debe haber pesado para ella consideración de que la Argentina representaba una larga inmovilidad, porque hasta ese momento se habían rehusado todos los pedidos de establecer la Legión y que su estadía equivalía a largos años de inútiles esfuerzos, golpeando puertas siempre cerradas, cuando en otros lugares cada hora le rendía extraordinario provecho.”

“El Concilium, por su parte, también consideró profundamente el asunto en su posición central, podía contemplar el problema desde todos los puntos de vista e iluminados con el criterio que ya se habían formado con respecto a Alfie, es decir, que era “la llave del continente” sabía que bastaba enviarlo para que se abrieran todas las puertas. “

“Se esperaba que Alfie partiera de inmediato y así lo hizo. Al finalizar el otoño de 1955 desembarcó en Buenos Aires donde solamente se había autorizado la formación de unos pocos praesidia. Visitó al Nuncio, que lo recibió calurosa y cordialmente, pero la gran Diócesis de Buenos Aires continuó desfavorable, de manera que encaminó sus pasos en otra dirección.”

“Existían pequeñas fundaciones legionarias en las Diócesis de Salta y Catamarca y allí se dirigió vivificándolas con su intervención. Empezó entonces su monumental serie de visitas a todos los Obispos del país, lo que representaba una infinidad de viajes. Cada Obispo a su turno, reconoció su posibilidad y accedieron a su pedido. En un año fundó muchos praesidia en el territorio del país.”

“Estando en pleno trabajo, debió viajar a Bolivia y al Paraguay, para contribuir al crecimiento de la Legión en esas Repúblicas. Durante un tiempo lo acompañó Oonagh Twomey, la nueva enviada en Bolivia y que él sugirió lo acompañara para iniciarla en sus tareas. También pasó cinco meses en Ecuador, donde la Legión marchaba admirablemente: había cuatrocientos praesidia, con muchas eficientes Curiae. Sus antiguos amigos y colaboradores lo recibieron calurosamente.”

“Volvió luego a la Argentina, donde muchos Obispos requerían urgentemente su presencia. Qué cambio desde unos años atrás, cuando parecía un país totalmente cerrado. La capital, no obstante, mantenía su posición de exclusión, para grande aflicción de Alfie. Pero súbitamente se produjo un vuelco. Roma dividió en cinco partes esa enorme Diócesis de cuatro millones de personas. Inmediatamente las puertas de cuatro de ellas se abrieron para la Legión y no pasó mucho tiempo para que la quinta Diócesis otorgara la autorización. Eso sucedió el 9 de Diciembre de 1957. “Todavía no lo puedo creer” escribió Alfie al Concilium.”

“Actualmente Buenos Aires es un centro de industria legionaria. Tiene un Senatus y treinta Consejos funcionando. En el total de un millón de millas cuadradas de la Argentina, existen ahora dos mil praesidia bajo tres Senatus y una Regia.”

“En su libro Miss Firtel dedica un capítulo a la extraña fascinación que Rusia había comenzado a ejercer sobre Alfie. Ya veía su obra en Sud América casi finalizada, con la Legión arraigada, siendo los enviados una etapa que desaparecía. No hay duda que tenía en mente algunos proyectos que significaban su traslado a otro lugar, que por supuesto sería un nombramiento de la Legión, porque tenía una total y cada vez más fuerte convicción con respecto a la Legión.”

“Era Rusia lo que tenía en su mente. Estudió el idioma y pronto lo dominó. Tradujo al ruso el Manual y se vinculó con rusos en Buenos Aires. Logró, gracias a ello, establecer un praesidium entre los Ortodoxos. Singular privilegio que el Vaticano otorgó a la Legión.”

“En su correspondencia hizo referencia a este tema y eventualmente solicitó autorización para visitar Rusia, en viaje de turismo. Esto le fue negada por razones aparentemente valederas; como ser: que el costo era muy alto y no había razón para esperar que los beneficios fueran grandes y que podía resultar una peligrosa distracción para él. Por supuesto que Alfie esperaba alguna ayuda sobrenatural en este viaje, había llegado a considerarla parte de su equipo de enviado.”

“No debe pensarse que se lo “desahució” en este asunto. Por el contrario se lo consideraba mucho y todas sus palabras eran atendidas con gran seriedad. No hay duda que cuando se presentara la oportunidad de mandar un enviado a Rusia, sería Alfie el elegido obviamente todo dependía de que su misión en Sud América estuviera suficientemente encaminada.

Alfie había probado con creces su eficacia en cualquier empresa de la Legión.”

“Pero, ahora nos damos cuenta, Dios no quiso que Alfie fuera a Rusia, aunque no debemos pensar que todos sus anhelos y preparativos fueran inútiles. ¡Lejos de ello! La misión de la Legión nos obligará a pensar que el sentido indicado por Alfie es una señal de gracia, una especie de luz para un futuro operativo. En el orden práctico será ventajoso mantener este proyecto en nuestra mente. Un testimonio más de las santas cualidades de Alfie es el hecho de no permitir que nuestra negativa le causara la menor desilusión.”

“Vamos a saltar ahora unos cuantos años.” “Seguramente muchos habían pensado en Rusia y en el año 1969 se consideró que debía efectuarse un gesto simbólico; se organizó una Peregrinación a ese país. Resultó un éxito que nadie había esperado y desde entonces se realizan anualmente constituyendo un extraordinario acontecimiento. Ninguno entre nosotros duda de que los anhelos y preparativos de Alfie contribuyeron a ese fin.”

“Alfie había sufrido durante mucho tiempo de trastornos estomacales. Pero nosotros no lo tomábamos demasiado en serio.

Alfie era un hijo querido de Jesús y Maria. Esas almas se guían por sus propias reglas; hacen lo que los demás no pueden hacer. Un médico movería la cabeza al verlos y sin embargo, ellos son capaces de vivir en condiciones imposibles, cumplir misiones y realizar esfuerzos que ni los hombres más fuertes serían capaces de realizar”

“Por supuesto, suplicamos a Alfie, como lo hacíamos con Edel, que se moderasen, pero igual continuaron como seres súper humanos. No quiero decir que fueron desobedientes, no estaba eso en ellos. Es que veían las cosas desde distintos puntos de vista. Juzgaban que se desempeñaban dentro de su capacidad y que María, su Madre, los alentaba.”

“Llegamos al extremo de sugerir a Alfie que se desempeñara en la forma que designábamos como “enviado de sillón”, es decir, que se quedara en un lugar y con su prodigioso don de organización, mandara sub-enviados”.

“Esto es, por supuesto, lo contrario esencialmente, de lo que debe ser la labor de un enviado y Alfie no podía aceptarlo.

Posiblemente ni tomó en serio la sugerencia. No insistimos porque no consideramos su estado realmente grave. Lo atribuimos a cualquier cosa, menos a lo que realmente era.”

“Y llegó el final, como un trueno repentino. En Diciembre de 1958, el Arzobispo de Córdoba autorizó la iniciación de la Legión en la provincia y Alfie se trasladó a tan importante centro. Había fundado ya cinco praesidia cuando cayó enfermo, tan gravemente, que fue llevado a un hospital. Los rayos X indicaron que había que efectuar una operación. Por lo que fue trasladado en avión a Buenos Aires, al hospital de las Monjas Azules. La operación comprobó la existencia de cáncer generalizado. La medicina no podía hacer nada. Alfie iba a morir.”

“El propio Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Copello, que había mantenido alejada a la Legión durante tantos años, le administró los últimos Sacramentos. El Nuncio que siempre fue un apoyo y un consuelo para el enviado le dio la bendición final. Dos de los nuestros nos encaminamos enseguida a Tullamore para dar la noticia a su madre. Un hermano mayor de Alfie, abrió la puerta, su madre como esperando nuestra visita, estaba a su lado. Sin haberse enterado de nada, creía que Alfie había muerto.”

“Fue una premonición. En los diarios del día, figuraba la noticia de un accidente aéreo, entre Córdoba y Buenos Aires y cosa increíble, ella llegó al convencimiento de que su hijo había muerto, de modo que al enterarse por nosotros de que estaba aún con vida, experimentó un alivio momentáneo.”

“El 21 de Enero de 1959 murió Alfie. El día de Santa Inés, el día de la pureza, una de las cualidades que él poseía en alto grado. Todos los años, en esa fecha, en Roma, el Santo Padre recibe dos corderos. Se ha señalado que la Legión ofreció ese día un cordero al Padre Eterno, refiriéndose al término por el cual se denominaba afectuosamente a Alfie, cordero, corderito, (en ingles Lamb significa cordero).”

“Me preguntan si creo que Alfie es canonizable. Si, lo creo. No veo defecto en él. Eso podría ser un estado negativo pero en él estaba suplementado con una fe sin limites y otras cualidades heroicas.”

“Puso todas sus energías en la tarea de ganar almas. Tenía a Nuestra Señora en una perspectiva perfecta. Podríamos establecer un paralelo entre Alfie y Edel. Ambos eran talentosos y encantadores, llenos de simpatía y sin retorcimientos.

En los dos, una vocación frustrada se convirtió en un supremo triunfo. En el caso de Edel, el ciclo se completó en ocho años, en seis el de Alfie. A ella se la aclama como el modelo para la juventud moderna; él también puede desempeñar ese rol para los muchachos. “

“Dos días después del funeral de Alfie. llegó Noel Lynch, enviado para ayudarlo, pero en realidad para tomar su lugar. Tenía veintidós años de edad y no hablaba español. Elisa Fox que había proporcionado alojamiento a Alfie en Buenos Aires, se indignó que hubieran enviado a un niño para desempeñar una misión de adulto. No vacilamos en escribirle: “Espere y verá”.

Ella esperó y se dio cuenta que ese muchacho de seis pies de altura, era todo un hombre. El cosechó con nobleza lo que Alfie había sembrado y trabajó bien en la viña que estaba a su cargo.”

“Mencioné antes a un distinguido personaje, el Cardenal Mozzoni, que era Nuncio en la Argentina en la época de Alfie y lo ayudó mucho. El Cardenal acaba de enviar una carta muy importante a la Sta. María Sofía del Prado, presidenta del grupo de Buenos Aires que presentó un pedido al Arzobispo para la constitución de un Tribunal que estudie la santidad de Alfonso Lambe. La carta del Cardenal es un valioso testimonio a favor de dicha petición y un ítem importante que tendrán ustedes el placer de oír a continuación.”

‘Distinguida señora:

Antes de todo, le agradezco vivamente y retribuyo, un poquitín atrasado, sus votos pascuales. Pero como hoy se cumple la Pascua con la gloriosa Ascensión de Jesús a los Cielos, mi plegaria para usted es que El la lleve siempre a los altos con libertad de espíritu y serenidad de corazón.”

“Le digo enseguida que no sé nada de la Causa de la Hna. Edel Quinn; sentí hablar de ella en Lourdes, por algunas legionarias en términos muy elogiativos por sus virtudes y su heroica dedicación a los hermanos negros.”

“Creo que lo que fue Edel para los africanos, lo fue y puede ser un poquitin, como nuestro Alfonso para América Latina.”

“A veinte o veintiún años, deja Dublín y a veintiséis cuando muere en Buenos Aires, ha lanzado la simiente de la Legión en casi todo el Cono Sud de América: Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Brasil. “

“Yo he admirado su apostolado en Bolivia y Argentina. La escritora Hilda Firtel lo define:

“Un gigante del Apostolado”. Y así fue: solo, sin conocer la lengua y pobre; el enfrenta hombres y mujeres, jóvenes y adultos en el nombre de Maria.”

“Por ejemplo en Bolivia el vivió días y días en Oruro entre los mineros, todos indios. Se pide mucha, mucha fantasía, imaginar lo que era entonces y lo que es aún Oruro, a 360 Km. de La Paz y el espíritu de violencia que allí predominaba. Y bien, nuestro Alfonso consiguió fundar la Legión allí, ¡Propio en Oruro! yo, cuando lo supe, dije a mi mismo: este chico cumple milagros.”

“En Argentina, tuve yo que guiarlo y frenarlo un poco en sus ansias de fundación y conquista: en ese momento la tierra de Santa María era legionaria.”

“Físicamente me pareció mucho mas bajo que alto, delgado y con la enfermedad que lo minaba, él la atribuía al clima. Carácter: fuerte y a la vez muy dulce; temperamental, pronto como pocos a cualquier sacrificio. ¿Vocación? ¡La Legión! Yo creo que una vez bien completada, el habría dedicado su vida a Maria en el servicio sacerdotal de su Hijo Jesús.”

“El amor de Dios, se reflejaba y constataba en el amor al prójimo: enfermos que visitaba, curaba y para los cuales incitaba a los legionarios; eran los tiempos heroicos de la Legión, vividos en humildad y dedicación total al ideal legionario. ¡Vivir la Legión! y de esto el apostolado como exigencia. Alfonso es una estrella, de aquellas que en pleno verano, en las noches límpidas cruzan rápidas los cielos, dejan una luz y desaparecen, y la luz queda a los ojos de todos los argentinos”.”

“Como un tributo a Alfonso este documento llega a mucha altura. Y llega también profundamente al corazón”.

De Mons. Alberto Deane, antiguo Obispo de Villa Maria, Córdoba, tenemos su impresión de Alfonso Lambe:

“Su fervor, su amor a las almas y su devoción a la Virgen Santísima era algo que impresionaba gratamente y sorprendía.”

“El hecho de que un hombre joven, bien educado, extranjero, se dedicara con tanto celo y entusiasmo a la fundación de la Legión de María, haciendo tantos viajes por las Diócesis del país, daba que pensar y admirar también! Mi convicción es que fue un hombre fervoroso, lleno de celo por las almas, muy apostólico y muy devoto de la gran Madre de Dios.”

“Sus largos viajes por el país y en otros de América, sólo pueden explicarse por un interior lleno del amor a Dios y de Maria, cuyo culto propagaba con entusiasmo”.

También recibí el testimonio de Mons. Antonio Corso, Obispo de Maldonado-Punta del Este, Uruguay, donde destaca las virtudes que le causaban una constante admiración en el Siervo de Dios.

“Su caridad era tal que nunca se le vio enojado, ni frente a las adversidades ni frente a las incomprensiones. Era tesonero, perseverante, humilde y siempre alegre. Obediente. Nunca criticaba a nadie aunque sabíamos que no habían sido correctos con él.”

“Durante su estadía en Montevideo nunca habló de enfermedad ni parecía estar enfermo. Siempre alegre y sonriente.”

“Aprovechaba su tiempo de tal manera que mientras viajaba en ómnibus hablaba siempre de religión con quien se sentaba a su lado y era tan prudente que quienes tenían la dicha de tratarlo, aunque no fueran creyentes, retenían de él un rostro cristiano simpático.”

“Era joven pero de ideas muy claras y firmes.

Su adhesión a la Iglesia y a su Magisterio eran incondicionales. “

“Cuando nos enteramos de la gravedad de su enfermedad y posterior muerte, toda la Legión y cuantos le conocieron tenían un pensamiento unánime: era un santo!”.

Catalina Killian que trabajó con Alfonso Lambe en la Legión de Maria, en Temperley, Buenos Aires y después en Montevideo, nos dice:

“En él si se manifestaba en toda verdad, esa Fe intrépida a que se refiere la Oraci6n Legionaria. Era sencillo, luminoso, humilde, de mente ágil, convencía con unas pocas y sencillas palabras. Tenía en grade sumo aquella cualidad que suele llamarse “carisma”. El don de comunicarse y convencer. Todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo estábamos convencidos de que era un predestinado, un alma de predilección.”

“Después de su muerte mantuve correspondencia con su madre, de la primera que recibí transcribo lo siguiente:

“Nunca durante los cinco años y medio que pasó en Sud América había mencionado que no se sentía bien. Me escribió esta última Navidad diciéndome que estaba hospitalizado con un leve malestar estomacal pero que no me preocupe por él y me volvió a escribir con fecha 30 de Diciembre diciéndome que aprovechando el viaje de dos Hermanos de las Escuelas Cristianas que viajaban a Dublín me estaba enviando un pequeño obsequio (sin decir que era). Me volvió a decir que se sentía mejor y que había pasado una Navidad feliz. Me quedé tranquila. Pero el día 19 de Enero llegaron hasta mi casa el Hno. Frank Duff y el Hno. Crowley para comunicarme que estaba muy grave, que tenía cáncer. “

“Dos días después el 21 de Enero de 1959 falleció. Por eso su muerte me produjo un shock profundo.”

“Me olvidé del obsequio que me anunció en su ultima carta, pero un mes después, el 21 de Febrero, recibí por correo una hermosa foto de mi hijo. Entonces comprendí que él sabía que se iba de este mundo y que ya no volvería a verlo y por eso quiso enviarme esa foto”.

“Salió de Irlanda como Enviado de la Legión de Maria antes de cumplir 21 años y falleció a los 26. En esos breves años hizo un enorme trabajo que sólo Dios y la Santísima Virgen pueden conocer en su totalidad.”

“Fue testigo valiente, fiel, feliz. Su hermosa juventud fue brindada en una ofrenda total, por la conversi6n del mundo, al servicio incondicional de la Santísima Virgen y de la Iglesia”.

El Dr. Raul E. Kelly relata:

“Cuando por pedido de la Sta. Elisa Fox, que lo tenía alojado en su domicilio atendí a Alfonso Lambe, su salud se había resentido mucho últimamente. Dado que en su actividad de Delegado Internacional de la
Legión de María era incansable y lo obligaba a esfuerzos muy superiores a sus posibilidades físicas, se creía que este decaimiento era sólo el resultado de su febril actividad, viajando a lugares inhóspitos y no bien alimentado.”

“Me encontré con un joven agradable, sonriente, aunque con signos que ya mostraban la gravedad del proceso que lo aquejaba.’”

“Cuando le pedía detalles de sus padecimientos, les quitaba toda importancia e inmediatamente desviaba la conversación hacia el porvenir de la Legión. Entonces su rostro se iluminaba y todo el irradiaba un poder que contrastaba y hacía olvidar lo que antes habla parecido tan obvio.”

“Desgraciadamente tuvo que ser trasladado al Sanatorio de la Pequeña Companía y la intervención quirúrgica confirmó la naturaleza mortal del proceso que se habla extendido por todo el organismo.”

“Al seguirlo hasta el final del proceso nos desconcertaba, por un lado estar en presencia de un ser roído por el cruelísimo mal que lo aquejaba y por el otro su optimismo, su contagiosa alegría, su empuje como legionario.”

“Cuando llegó el final quedó para todos nosotros una sensación de paz, entusiasmo y alegría al ser testigos del triunfo del espíritu sobre la materia conseguidos por intercesión de este elegido del Señor”.

Primeros años de Alfonso

Enero 19, 2009

Desde que ingresé en la Legión de María en el año 1962, sentí una gran admiración y devoción por Alfonso Lambe, Enviado del Concilium Legionis para América del Sur, devoción que me llevó a tratar de conocer algo más de su vida, sus hazañas apostólicas, el gran amor a María y el total olvido de sí mismo anteponiendo a todo la salvación de las almas.

Estaba convencida de que era un ser elegido por Dios para dar un ejemplo acabado de virtudes en grado heroico y del verdadero espíritu cristiano tan necesario en el constante esfuerzo para ascender en él.

No puedo dejar de manifestar mi más profundo agradecimiento a Frank Duff, fundador de la Legión de María, por haberme designado representante del Concilium Legionis en lo referente a la que era en aquel entonces, posible introducción de la Causa de Canonización de Alfonso Lambe; a Su Eminencia el Cardenal Umberto Mozzoni quien alentó desde el comienzo mi gestión y cuyo testimonio escrito fue el primero que recibí. También a los demás Oficiales del Concilium por el constante apoyo que me brindan.

En sus comienzos

En uno de mis viajes a Dublín, Irlanda, tuve la posibilidad de conocer Tullamore, su familia, la casa de sus padres donde nació Alfonso el 24 de Junio de 1932, el día de San Juan Bautista que marcó tal vez su camino de precursor.

Es un lugar sereno, apacible, acogedor. Se percibe la paz de una vida en unión con el Señor, tradición de una familia que recibe con profunda humildad, la gracia de tener en su seno al que llegaría a ser Siervo de Dios.

Quisiera que este sencillo relato de su vida desde la infancia, aliente a seguir su ejemplo, sobre todo en la formación de la juventud, seguros de que él nos ayudará en los esfuerzos que hagamos por imitarlo.

Recordaré siempre esa visita a su familia que ha quedado muy grabada en mi y a la que me acompañaron gentilmente John Murray, Oficial del Concilium Legionis, y Noel Lynch, a quien le debemos los argentinos haber afianzado y continuado la obra de Alfonso Lambe.

De él dijo el fundador de la Legión de Maria, Frank Duff: “Cosechó con nobleza lo que Alfie había sembrado y trabajó en en la viña que estaba a su cargo”.

Nos esperaban esa tarde pero antes visitamos la iglesia donde tantas veces habría orado Alfonso y tal vez nació allí y creció su acendrado amor al Santísimo Sacramento y a la Madre de Dios.

Fuimos recibidos por el dueño de casa John Lambe, su esposa y otros tres hermanos que fueron para participar de esta reunión.

La alegría de estar junto a ellos, la emoción de sentir su afecto sincero y el deseo de trasmitirme todo lo que de Alfie recordaban, anécdotas de su infancia, costumbres, etc., me confirmaron lo que ya era convicción en mi: la santidad de su vida y su abandono total a la Voluntad de Dios.

La reunión transcurrió casi con ese único tema, inacabable, que no se agotaría en varias horas en las que no cesaban tampoco sus atenciones ni disimulaban el enorme gusto de conocer a alguien del país en el que iría a terminar su vida el tan querido hermano menor, aquellos que le vieron partir sin pensar que era para siempre.

¡Si supieran que se le atribuyen abundantes gracias a todos los que invocan su mediación! Esa pérdida para ellos irreparable como para los que tuvieron el privilegio de conocerlo, de trabajar con él en la Legión de María, de gozar de su amistad, sería solo una prueba que no los priva de su presencia en el Señor.

Primeros años

Volviendo a esta reunión inolvidable y cumpliendo con las sugerencias de los Oficiales del Concilium y de su Eminencia el Cardenal Umberto Mozzoni al enterarse de mi visita a Tullamore, quisiera trasmitir algunos momentos de la infancia de Alfonso, relatados por una de sus hermanas, Catalina, con la que era más próximo en edad.

“Su padre los llevaba a los dos cuando salía a recoger turba para el hogar y en el camino el pequeño Alfie siempre quedaba retrasado porque se detenía a cortar flores para ponerlas a la Santísima Virgen”.Su amor por Ella se manifestó desde la más temprana edad, tanto que pidió a su madre:

 ”Yo sé que somos pobres pero yo quiero que me regalen una estatua de la Virgen”. 

“Como en casi todas las familias irlandesas, rezaban todos los días el Rosario, los padres acompañados por sus ocho hijos, de rodillas y con gran devoción. El Sr. Lambe lo dirigía y añadiendo numerosas oraciones lo hacía bastante largo. Como es natural los hermanos menores quedaban un poco atrás y Catalina empezó a notar que Alfie se retiraba sin que los demás se dieran cuenta.

Al repetirse esto varias veces, sintió curiosidad por saber a donde iba, se retiró también sin ser vista y fue grande su sorpresa al encontrarlo de rodillas rezando con todos el Rosario pero arriba de su cama”.

Alfie empezaba a sufrir, no resistía tanto tiempo arrodillado en el suelo, pero cuantos dolores resistió después sin tratar siquiera de suavizarlos!

“Cuando a la edad de 14 años, seguro ya del llamado de su vocación comunicó a su familia la decisión que había tomado de vivir solo para Dios y para servir a la Santísima Virgen, su hermana Catalina le recordó que cuando se rezaba el Rosario él se retiraba por lo que dudaba de su amor a María. Alfonso nada contestó!’

Al entrar en el Noviciado de los Hermanos Cristianos, pidió a sus Superiores, permiso para ocuparse del altar donde fue alimentando día a día ese amor a María que llenó su vida.

Cuando fueron a hacerle la primera visita su madre y hermanas, Alfie sale al encuentro de ellas y les dice: “Vengan, vengan a ver si no la quiero a la Virgen” llevándolas al altar que era arreglado por él. Así contestó a esa broma que le había hecho Catalina”.

Para los elegidos de Dios, El tiene sus caminos trazados, que no podemos comprender y sin embargo, Alfonso abandonado a Su Voluntad, los fue siguiendo “sin mirar atrás”.

Llego el momento de sufrir por el AMOR, pero cuanto le costa tener que dejar, por su débil salud, ese lugar en el que creyó encontrar su felicidad. Al salir del Noviciado en la primera carta que escribe a su hermano mayor le decía: “No se que va a ser de mi vida ahora”.

Pero el Señor si lo sabía y lo fue llevando de su mano María por ese camino en el que fue entregando cada día su vida, hasta consumirla en la entrega total. 

María Sofía del Prado. Alfonso Lambe: Un camino a seguir. Buenos Aires. 1989.

Alfonso Lambe

Enero 19, 2009

alfonso_lambe

Monseñor Pedro Antonio Bordoni

La Escritura nos dice que el profeta soporta un terremoto que rompe y hace volar las piedras pero que allí no estaba Dios.

Que no estaba Dios en el viento huracanado que desgaja los añosos cedros; que no estaba Dios en el fuego arrollador que todo lo consume.

Finalmente al paso de una brisa suave, el profeta siente la presencia de Dios.

Cuando la autora de esta breve biografía del Siervo de Dios me pidió que escribiera unas letras para ella, inmediatamente acudió a mi memoria el texto de la Escritura.

¡Así era Alfonso Lambe!

En una ciudad convulsionada por tantas acontecimientos políticos, sociales, culturales, económicos – no olvidemos que transcurríamos los años 1955 al 59 – aparece, enviado por el Concillium Legionis, este joven, que no domina la lengua castellana, al que se le confía la tarea de fundar en varios países de América, algo nuevo, la Legión de María.

¿Qué trae para ello? Su juventud, lo que parece más un obstáculo que un beneficio.

Pero era una juventud llena de amor a la Virgen que emprende generosamente la tarea encomendada.

Esta tarea consiste en solicitar ante las diversas Jerarquías Eclesiásticas de América y de nuestro país el permiso para fundar su amada Legión.

Me gusta pensar que también él, sintiendo “que tenía poco tiempo para hacer muchas cosas” no se dio tregua ni tomó descanso. Como si hubiera presentido la brevedad de “su tiempo”, estaba acosado por la necesidad de realizar una tarea de gigante.

A todo esto no debemos perder de vista en Alfonso, su juventud.

Desgajado, por el pedido del Superior, del vínculo familiar, madre, hermanos, pueblo, nación, costumbres, hábitos tan distintos a los del nuevo mundo al que era enviado.

Muchas veces, al leer vida de santos, nos hemos sentido tentados de creer que se nace santo. No es así. Se hace santo. Este es el ingrediente que se nos suele escapar.

Solo; algo enfermo, así aparece en su aspecto delicado, aunque incansable en su tarea.

Sus viajes a diversas diócesis, con dificultades de idioma, con otras costumbres en los pueblos, alimentación, clima, etc.

Esa suma de cansancios, tareas e incomprensiones con las que había de chocar no pocas veces y por otra parte la urgencia con que debía fundar su amada Legión; la carencia de familiares o legionarios compañeros con los que hubiera podido comentar sus experiencias, solicitar consejos, pedir oraciones, etc.

Querido Lector, intente ponerse dentro de Alfonso Lambe para poder valorar la fuerza tenaz que lo movía, para admirar la serenidad de su porte, el equilibrio de sus juicios, la gentileza de su trato, la mansedumbre que irradiaba al par que su infatigable hacer de todos los días y a toda hora.

La Iglesia lo llama Siervo de Dios, lo que significa que había en él, cosas que van más allá de una juventud generosa. Tenemos que investigar, tenemos que escudriñar su paso entre nosotros -por los frutos conoceréis el árbol-.

La riqueza espiritual de la Legión de María es la fructificación de la semilla Legionaria y Mariana, que este joven austero, silencioso, sembró en nuestras tierras eminentemente marianas. “En un tiempo muy breve, produjo muchos frutos”.

Para que la entrega con la que aceptó ser enviado a América fructificara en frutos de bendición, la Providencia dispuso que igual que su semilla, el mismo fuera sepultado en nuestra tierra. Se le negó el último descanso entre los suyos.

Su generosidad se puso de manifiesto más allá de su muerte.

A treinta años de su paso a la eternidad, entre los que lo conocieron, aún perdura el recuerdo de la penetrante dulzura de su mirada que calaba muy hondo en las almas.

No lo vimos anciano. Llegó joven y Dios nos lo quitó joven. .

Como una brisa suave pasó entre nosotros haciendo el bien.

Así lo recordamos. Así le pedimos su intercesión en nuestras necesidades.

Lo sentimos tan presente…

María Sofía del Prado. “Alfonso Lambe, un camino para seguir”.  Buenos Aires. 1989.