Archivos de la categoría ‘Mes de María’

Obsequios para el mes de María

Mayo 3, 2009

1. Consagrarle el mes de mayo, o mes de María.

Apenas hay ya en el mundo católico región alguna donde no se haga el mes de María: ¿y la nuestra, nación predilecta de la Virgen, poseería aún dilatadas comarcas que no uniesen sus alabanzas y obsequios a los obsequios y alabanzas que todo el universo tributa a nuestra Señora durante el hermoso mes de Mayo?

+

2. Tener adornada una imagen de María en casa, y obsequiarla lo mejor que se pueda.

Gusta tanto esta Señora del culto que tributamos a sus imágenes, que restituyó a San Juan Damasceno la mano que los herejes iconoclastas le habían cortado, en odio de los escritos en que defendía las sagradas imágenes.

+

3. Saludarla afectuosamente al pasar delante de una iglesia o imagen de María.

¡Qué dicha la de San Bernardo! Saludábala según su costumbre, y un día esta tierna Madre le devolvió la salutación diciéndole: Dios te salve, Bernardo.

*

4. Pedirle la bendición al levantarse por la mañana, y al acostarse por la noche.

Pues ¿no lo hacen con sus padres los hijos bien educados? Así lo hacía San Estanislao de kostka, y mereció en dos ocasiones comulgar de mano de los Ángeles, y que María Santísima pusiese al niño Jesús en sus brazos.

+

5. Al salir de casa pide a la Virgen que bendiga tus pasos y acciones.

Habiéndolo practicado así el gran patriarca Santo Domingo, logró convertir a innumerables almas, y que María asistiendo a su muerte, se lo llevase con su Hijo a la patria celestial.

+

6. Inspirar la devoción de María a otros, sobre todo a los hijos y dependientes.

Predicando un día de las glorias de esta Madre uno de sus más fervientes hijos, San Alfonso María de Ligorio, fue visto de pronto arrobado en éxtasis, y el semblante todo refulgente con la luz celestial que una imagen de la Virgen reflejaba en su rostro.

+

7. Decir con grande afecto el Ave María, cuando diere el reloj.

Éste es el mejor modo de saludarme, dijo Nuestra Señora a Santa Matilde: y decía el eximio doctor Francisco Suárez que hubiera dado toda su ciencia por el mérito de una sola Ave María rezada con devoción.

+

8. En los peligros y tentaciones acogerse al manto de la Virgen invocando su auxilio.

Hízolo así el beato Sauli, al verse molestado de una tentación impura, y apareciéndosele la Reina de las vírgenes, le puso la mano en el pecho, y quedó al instante libre de la tentación.

+

9. Decir mañana y tarde un Ave María con alguna oración a la Virgen.

Por este medio se convirtieron jóvenes impuros y pecadores muy desalmados, y esto es lo que movió a Pío IX a conceder a esta práctica muchas indulgencias.

+

10. Decir con toda confianza el Memorare para alcanzar una buena muerte.

Con esta oración obtuvo el apostólico varón, P. Bernardo, la conversión de muchos facinerosos obstinados, y hasta la de uno que de un puntapié le había arrojado de la escalera del patíbulo.

+

11. No dejes pasar día alguno sin ofrecer tu familia y tus dependientes a la Virgen.

Ofrecíale un día San José de Calasanz los niños de las Escuelas Pías, y apareciósele esta cariñosa Madre con el Niño Jesús en los brazos, dando al Maestro y a los discípulos su preciosa bendición.

+

12. Hacer a Maria administradora de la casa y de sus intereses.

Nombrando Santa Teresa a la Virgen, Superiora, y poniendo a sus pies las llaves de los conventos que fundaba, salió victoriosa de gravísimas e innumerables dificultades.

+

13. Llevar siempre algun Escapulario de la Virgen.

Luis XIII llevó también esta santa librea del Carmen, desde que en el sitio de Montpellier vió a un soldado que, habiendo recibido un balazo, quedó ileso, aplastándose la bala en el santo Escapulario.

+

14. Oír o hacer celebrar Misa en honor de María Santísima.

Cuan acepta sea esta devoción al Señor dicenlo bastante los Angeles, que oraban mientras San Isidoro estaba oyendo Misa y su esposa Santa María de la Cabeza, que, viniendo de una ermita de la Virgen pasó un caudaloso torrente a pie enjuto.

+

15. Visitar alguna iglesia o altar consagrado a María.

Este era el primer cuidado del piadoso rey San Enrique al llegar a los pueblos, y María se lo recompensó, volviéndole la visita a la hora de la muerte.

+

16. Dar limosna a los pobres en obsequio de este Señora, encargándoles que recen un Ave María.

 Siendo niña Santa Isabel reina de Hungría, daba a los pobres el dinero que recibía de sus padres para juguetes y diversiones: ¿y qué favores no alcanzó por ello de esta amantísima Madre?

+

17. Visitar y consolar a algún enfermo por amor a María. 

Acompañaba el beato Alonso Rodriguez a un Padre de la Compañía en este acto de caridad; y al subir una cuesta muy agria  con gran trabajo y fatiga en el rigor del verano, se le apareció María Santísima, y se dignó enjugarle el sudor que manaba de su rostro.

+

18. Socorrer a las ánimas del Purgatorio más devotas de María.

A Santa Brígida, que tenía esta devoción, dijo la misma Virgen que este era uno de los obsequios que más la complacían.

+

19. Entrar en alguna Congregación de la Virgen y observar fielmente sus estatutos.

Preguntando el P. Lesio a su penitente el inmortal Justo Lipsio, que estaba para morir, qué cosa le daba más consuelo en aquella hora, contestó: “El haber sido en vida fiel congregante de María.

+

20. Llevar alguna medalla de la Virgen, y apretándola de cuando en cuando al corazón, decirle: Yo os lo entrego para siempre, oh Madre mía.

El gran Padre San Ignacio de Loyola, que solía hacerlo a menudo, mereció ser más de treinta veces visitado por la Virgen, y que le dictase, según piadosamente se cree, el admirable libro de los Ejercicios.

+

21. Compadecerse de los dolores de la Virgen y rezar en su honor siete Ave Marías.

Santa Margarita de Cortona alcanzó señalados favores del Cielo, por la compasión que tuvo a los dolores de esta afligida Madre.

+

22.Tener los sentidos, principalmente la vista, recogidos en honor de la Virgen.

El angélico joven San Luis Gonzaga, que no se atrevía a mirar a la reina, ni aún a su propia madre, mereció en Madrid que la Virgen del Buen Consejo le hablase y mandase entrar en la Compañía de Jesús.

+

23. Rezar el Angelus, aún en público al toque de las Ave Marías.

San Carlos Borromeo hasta se apeaba del caballo, y se hincaba de rodillas en el lodo para tributar este obsequio a María.

+

24. Ejercitarse en algún acto por amor de María.

Los placeres del mundo causan náuseas y el corazón se derrite de amor, cuando digo Ave María. El entorpecimiento desaparece y la sensualidad se agota cuando digo: Ave María. Se aleja la tristeza y nos empapa nueva alegría, cuando digo: Ave María. Se aumenta la devoción y renace el fervor, cuando digo: Ave Maria. Se alienta la esperanza y se derrama el consuelo cuando digo: Ave María. (Beato Alano)

+

25. Ofrecer de cuando en cuando las penas y trabajos a María.

Amasando Santa Catalina de Siena pan para los pobres en obsequio de esta Señora, se le apareció y la ayudó, dando al pan un sabor exquisito.

+

26. Imitar las virtudes de la Virgen,

 y para esto preguntarse a menudo: ¿qué haría esta Madre puesta en las circunstancias en que yo me hallo? Esta imitación fue precisamente la que mereció a los Santos favores tan señalados de la Madre, y tan alta recompensa del Hijo de Dios.

+

27. Ofrecer el corazón a la Virgen.

Hacíalo así el P. Ruiz de Montoya, apóstol del Paraguay; y aceptándoselo un día esta buena Madre, le entregó el suyo.

+

28. Trabajar en la conversión de algún pecador.

Excitando la Virgen al V. P. Bernardo Colnago, de la Compañía de Jesús, a hacer esto, le dijo: “Este es el obsequio que más me agrada”.

+

29. Refrenar la lengua en honor de María.

Observando este precioso silencio el gran devoto de la Virgen San Juan Silenciario, mereció que toda la posteridad extasiada hablase favorablemente de él.

+

30. El principal obsequio y el más agradable a María es perseverar en su devoción, cualquiera que sea.

Habiendo omitido el Beato Tomás de Kempis las devociones que solía rezar a la Virgen, vio en sueños cómo esta dulcísima Madre abrazaba a sus compañeros; mas en llegando a él, le dijo con rostro severo: “¿qué aguardas tú, que has dejado mi devoción?

+

31. Los sábados y vigilias de las festividades de María ayunar o hacer alguna mortificación en honor suyo.

No pudiendo Santa Juliana de Falconieri recibir el santo Viático, por los continuos vómitos que padecía, pidió le llevasen a los menos el Santísimo Sacramento. Hacénlo así; desaparece la Hostia consagrada entrándose en el corazon de la Santa: recompensando Dios con esta milagrosa refección los muchos ayunos que Juliana hacía en obsequio de María Santísima.

R.P. José Mach S.J. Ancora de salvación. Ed Diamante. Bs.As.

Mayo: Mes dedicado a Nuestra Señora

Abril 30, 2009

corazon-inmaculado-1

Ejercicio del Mes de María

Por la señal…

Señor mío Jesucristo…

Oración para empezar todos los días

¡Oh Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra! siempre te amamos, siempre te invocamos, siempre nos consagramos a ti. Pero especialmente en este mes de las flores, que los cristianos dedican a tu amor.

¡Oh! Paraíso del nuevo Adán sin serpiente! ¡oh Huerto cerrado! ¡oh Lirio de los valles, Azucena sin mancha, flor sin espinas, Rosa mística! ¡oh flor de Jesé, Palma de Cadés, Cedro del Líbano! ¡oh flor de todas las gracias, cuyo fruto es Nuestro Señor Jesucristo! Haz que en nuestras almas florezcan todas las virtudes y gracias de Dios, y fructifique Nuestro Señor Jesucristo en santidad y gracia. Y, pues eres fuente sellada y pura, no permitas que se sequen jamás en nuestras almas la flor de tu devoción y el fruto del amor de Jesucristo, tu Hijo.

Se lee la flor que toque cada día según están después.

Oración a la Virgen.- Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestro socorro, haya sido desamparado; Yo, pecador, animado con tal confianza, acudo a Vos, oh Madre Virgen de las vírgenes, a Vos vengo, delante de Vos me presento gimiendo. No queráis, oh Madre del Verbo, despreciar mis palabras; antes bien oídlas benignamente y cumplidlas. Amén.

Oración final.- Concédenos, por favor, Señor Dios, que nosotros, tus siervos, gocemos de continua salud de alma y cuerpo; y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutemos de las alegrías de la vida eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Flores para cada día.

Día 1. Flor del campo. – Yo soy la flor del campo, dice la Virgen. María es flor del campo cristiano, que nos supera en mérito como la flor a las yerbas y lleva el fruto preciosísimo de Nuestro Señor Jesucristo. Ofreced flores de virtudes a la flor del campo.

Confía en la Virgen.- Tú eres la esperanza única de los pecadores, porque por tí esperamos perdón de todos los delitos. (San Agustín)

Examen.- Examina hoy tus actos de piedad. ¿Qué actos de piedad tienes ? Oración al levantarse, al acostarse, al comer, Misas. Comuniones. Rosarios. Examen de conciencia. Meditación… ¿ Y cómo los haces?

Práctica.-Haz propósito de practicar algunos actos de piedad, y de practicarlos bien. Y ofrece alguno especial a la Virgen. Por ejemplo, una visita al santísimo o una misa.

*

Día 2. Paraíso.- La Virgen, no sólo es una flor, es un paraíso, un jardín en que se recrea la Santísima Trinidad. Llevemos a su altar flores de virtudes, sin serpientes de pecado.

Confía en la Virgen.- ¡Oh purísima! nadie se libra de males sino por ti. ¡Oh santísima! nadie consigue la salvación sino por ti. ¡Oh Castísima! nadie logra ninguna gracia sino por ti. ¡Oh Venerabilísima! nadie obtiene misericordia sino por ti. (San Germán)

Examen.- Examina tu tiempo. ¿Cómo lo usas ? ¿En cosas útiles? ¿en bagatelas? ¿con exactitud, diligencia, orden? ¿Qué distribución haces de tu tiempo? ¿buena o mala?

Práctica.- Aprovecha bien el tiempo de este día, en cosas útiles, sean o no gustosas. El tiempo es oro para ganar la eternidad.

*

Día 3. Azucena.- Azucena sin mancha es María, símbolo de pureza sin mancha. Ofrécele hoy un día de pureza y castidad.

Confía en la Virgen.- ¿Por qué ha de temblar la fragilidad humana de acercarse a María? Nada hay en ella austero, nada terrible; toda es suave. (San Bernardo) – ¡Oh María, llena de unción, de misericordia, llena de piedad! (San Buenaventura.)

Examen.- Examina hoy tu sueño. ¿Duermes más de lo que conviene a tu salud, a tu virtud, a tu obligación? ¿te acuestas y levantas a hora conveniente?

Práctica.- Hoy procura acostarte a hora conveniente, y mañana madruga un poco. Y si tienes desarreglo en el dormir, arreglo este tiempo.

*

Día 4. Rosa - La rosa mística que brota de las espinas de Eva, fue la Virgen María. Eva fue la espina. María es la rosa; el mundo es el rosal. Desprecia al mundo lleno de espinas y ama a la Rosa.

Confía en la Virgen.- ¡Feliz confianza! ¡Feliz refugio! La Madre de Dios es madre nuestra. Así, pues, ¿con cuánta certeza no deberemos esperar, puesto que nuestra salvación depende de un buen hermano y de una madre piadosa? (San Anselmo)

Examen.- Examina hoy tus comidas. ¿Comes mucho? ¿o menos de lo conveniente? ¿con demasiado regalo? ¿con demasiado gasto? ¿demasiadas veces? ¿demasiadas golosinas? Y ¿bebes mucho o muy caro? Y ¿das de comer bastante a tus criados? ¿y a los pobres?

Practica. – Moderarse, y aun mortificarse en la comida o en la bebida, con prudencia. No comer fuera de horas. Dar algo a algún pobre.

*

DÍA 5, Lirio.- La Virgen es lirio de los valles. Llena de virtudes y magnificiencia. Procuremos nosotros revestirnos de la gracia divina y las virtudes.

Confía en la Virgen.- Si no quieres ser envuelto por la tempestad, mira a la estrella, invoca a María. ¿Quién no esperará en ti, si ayudas aún a los desesperados? (San Bernardo)

Examen.- Examina hoy tus diversiones. ¿Son honestas, peligrosas o demasiadas? ¿Faltas por ellas a tus obligaciones? Y ¿llevas a buenas diversiones a tu familia?

Práctica.- Prívate hoy de alguna o de todas las diversiones; ten la virtud de la templanza. Y el dinero de ellas, dalo a los pobres.

*

Día 6. a Árbol de la vida. – El árbol de la vida estaba en el Paraíso, y cuando Adán fue echado de él, lo perdió; pero Dios ha puesto en la Iglesia otro árbol de vida mejor en María, que es la vida eterna.

Confía en la Virgen.- En los peligros, las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María; no se aparte de tus labios, no se aparte de tu corazón. Si ella te protege, no temas. (San Bernardo).

Examen.- Examina hoy tu conducta con tus padres y superiores. ¿Los respetas? ¿los obedeces? ¿los amas? ¿los atiendes en sus necesidades o en tus obligaciones?

Práctica.-Ejercítate  hoy en algún acto de humildad o de obediencia para con tus superiores. Y procura cumplir bien las obligaciones de tu cargo, aunque no te vean.

*

Día 7. La palma.- Como la palma de Cades fue exaltada la Virgen en la Iglesia, y da palmas de victoria a todos los que quieren luchar bajo su amparo contra el pecado, y en favor de la virtud.

Confía en la Virgen. – Hijitos míos, ésta es la escala de los pecadores, esta mi mayor confianza, ésta toda la razón de mi esperanza. (San Bernardo)

Examen. - Examina hoy tu conducta con tus hijos o súbditos. ¿Los educas bien? ¿Los amas? ¿les mandas como conviene? ¿con amor? ¿con entereza? ¿con suavidad? ¿con energía? ¿Y a tus criados, obreros, o inferiores?

Práctica. – Ejercítate en mandar bien y educar bien. Piensa durante algún rato cómo debes hacerlo, pues n es fácil educar bien sin pensarlo mucho.

*

Día 8. Huerto cerrado.- Es María huerto y jardín cerrado de delicias en el que no entró jamás la serpiente; es Virgen Inmaculada, para que naciese en ella el Hijo de Dios.

Confía en la Virgen.- Considerad con cuanto afecto de devoción quiere Dios que honremos a María, puesto que en sus manos puso toda la plenitud de todo bien. De manera que si tenemos algo de esperanza, algo de gracia, algo de salvación, estemos ciertos de que nos redunda de María. (San Bernardo)

Examen. Examina hoy tu conducta con tus amigos. ¿Tienes buenos amigos? ¿o malos? ¿te pervierten? ¿o los convertirás a ellos? ¿Eres fiel? ¿generoso? ¿sacrificado?

Práctica.- Si tienes amistad peligrosa, rómpela hoy mismo; si tienes algún enemigo, perdónale y aún, si es preciso, reconcíliate con él.

*

Día 9. El tomillo . - ¿No veis cómo el tomillo pisado por los suelos llena de fragancia el ambiente? ¿No veis cómo da dulce miel a las abejas para sus panales? También la Virgen, mortificada en sus dolores, llena al mundo de fragancia y dulzura.

Confía en la Virgen. - Dios no quiso que tuviésemos nada que no pasase por manos de María. (San Bernardo)

Examen. – Examina hoy tus lecturas. ¿Qué periódicos lees? ¿qué revistas? ¿qué novelas? ¿qué libros? ¿buenos? ¿malos? ¿fútiles? ¿todos de pasatiempo y recreo? ¿ninguno de utilidad y doctrina? ¿todos mundanos? ¿ninguno de piedad? ¿ninguno de instrucción religiosa?

Práctica.- Compra y lee algún libro bueno; no leas nada malo, no mucho de recreativo, bastante de instructivo, y siempre algo de piadoso.

*

Día 10. La oliva. – La paloma de Noé trajo al arca el ramito de oliva, que le indicaba que pronto vendría la serenidad y la paz. El Espíritu santo envía a María a los corazones para asegurarles la paz y la gracia.

Confía en la Virgen.- ¡Oh María! tú eres madre del reo, tú madre del juez. Y pues eres madre de uno y otro, no puedes tolerar discordias entre tus hijos. (San Buenaventura)

Examen.- Examina hoy tu genio y carácter. ¿Es duro? ¿soberbio, iracundo, hosco, huraño, desdeñoso, mortificante? O ¿es blando, dulce, caritativo, humilde, afable, amistoso, risueño? O ¿es flojo, tímido, cobarde, inerte, indeciso?  ¿es raro, natural, exagerado, razonable, variable, constante, igual con todos?

Practica.- Corrige hoy algún defecto de tu carácter.

*

Día 11. El ciprés.- Alzase derecho de la tierra al cielo. Así se alzó la Madre de Dios entre las demás plantas del mundo. Alzate tú también derecho a Dios, separándote del amor de las cosas terrenas.

Confía en la Virgen.- Si ella fue hecha madre del Señor en favor de los pecadores, ¿como podrá la enormidad de mis pecados obligarme a desesperar del perdón? (San Anselmo)

Examen. - Examina hoy tus trabajos ¿cumples con tus obligaciones? Recorrelas brevemente y míralo. Y ¿pudieras cumplir con ellas mejor que lo haces? Y el tiempo libre ¿en qué lo empleas? ¿Eres ocioso?

Práctica.- Esmérate hoy en cumplir mejor tus obligaciones y en aprovechar bien el tiempo en algún trabajo. Evita el ocio.

*

Día 12.- El plátano. Como el plátano junto a la corriente del río, es María plantada junto a la corriente de la gracia. Como ella creceremos si acudimos con frecuencia a la corriente de los Sacramentos.

Confía en la Virgen. – María es la medianera más fiel de nuestra salvación (San Buenaventura) Por María que ha venido al mundo. (San Antonino)

Examen.- Examina hoy tu instrucción religiosa. ¿Sabes los fundamentos de tu religión? ¿Sabes la doctrina cristiana, al menos su sentido? ¿Sabes la historia de tu religión? ¿Lees, estudias, oyes sermones o instrucciones?

Práctica.- Repasar hoy el catecismo o leer algún libro de Religión, o asistir a algún sermón o comprar algún libro de instrucción religiosa y comenzar a leerlo.

*

Día 13. La zarza. -La zarza que vio Moisés ardía y no se quemaba. he aquí la prerrogativa del amor divino.; arde y no quema. En él inflamada, la Virgen ardía sin quemarse.

Confía en la Virgen. – Todos los dones, virtudes, y gracias se dispensan por manos de María a quienes ella quiere, cuando quiere y como quiere (San Bernardino)

Examen.- Examina hoy tus obras de misericordia ¿Tienes amor del prójimo? ¿haces algún beneficio a algún necesitado? ¿Das alguna limosna? Desperdicias lo superfluo o lo consumes sin necesidad?

Práctica.- Repasa en el catecismo las obras de misericordia, una por una, fijándote en ellas, y mira si puedes practicar alguna. No faltará ocasión de practicar una u otra en este mismo día.

*

Día 14. El incienso. - En medio de nuestras míserias se eleva al cielo el amor purísimo de las virtudes de María, como el incienso en los altares, homenaje gratísimo a la divinidad.

Confía en la Virgen. – Gran privilegio es el de María, pues es la más poderosa ante Dios (San Buenaventura).- Al imperio de la Virgen todo se somete, aún el mismo Dios. (San Bernardino)

Examen.- Examina hoy tus pecados graves (¡ojalá no tengas ninguno!) o los peligros en que te hallas de cometerlos, y las ocasiones o compromisos en que estás o en que te vas metiendo. ¿Eres peor cada día? …

Práctica. Si tienes algún pecado grave, confiésate hoy, si puedes. Si no lo tienes, alégrate. Y si vives en peligro de cometerlo (compañías, sociedades, lecturas, casas, espectáculos, sal de ellos hoy). 

*

Día 15. La mirra.- Junto con el incienso, se eleva la mirra, símbolo del sacrificio, que hace más perfecta la oración. María fue corredentora de los hombres por el sacrificio de sus dolores al pie de la cruz.

Confía en la Virgen.- ¡Oh Señora! tanto te ha exaltado Dios, que te ha concedido el poder de todas las cosas con él. (San Anselmo) – ¡Oh María tu Hijo llena tus peticiones, como quien paga una deuda. (San Jorge de Nic).

Examen.- Examina hoy tus pecados veniales. ¿Tienes cuidado de evitarlos? ¿o los cometes sin poner ninguna diligencia en evitarlos? ¿A cuáles eres más propenso? Y aunque veniales, se acercan a mortales? ¿te pueden conducir a ellos? ¿crecen?

Práctica.- Procura hoy evitar los pecados veniales y examinando cuáles son los mayores, procura hoy desarraigarlos.

*

DIA 16. La violeta. – ¡Qué pequeña es! ¡y qué humilde! y qué graciosa! ¡y cómo perfuma todo el ambiente! ¡Mira a María! ¡Qué pequeña fue a los ojos del mundo! ¡pero qué llena de gracia! ¡y cómo llena de perfume a toda la Iglesia!

Confía en la Virgen.- Potentísima y piadosísima es la caridad de la Madre de Dios. Abunda en afecto de compasión y en afecto de socorro; tan rica en lo uno como en lo otro. (San Bernardo)

Examen.- Examina hoy el estado de tu alma. ¿Eres bueno? o ¿eres malo? ¿vives indiferente? ¿descuidado del amor de Dios, de la otra vida y de la religión y de la virtud y la honradez?

Práctica.- Hoy, retirado, piensa un rato en tu alma; que tienes alma, que el alma es lo principal de ti, que vas a morir en el cuerpo, que vas a vivir en el alma, que vas a ser juzgado y condenado o salvado.

*

Día 17. El Árbol florido.- Si en la Virgen, árbol florido, cuajado de virtudes, y rico de frutos, hubo tanta mortificación, en mí, leño seco, árido y estéril que, o no doy fruto, o solo muy poco, ¿qué debe haber?

Confía en la Virgen.- ¡Oh admirable misericordia de Dios con nosotros! para que no huyamos de él por temor a la sentencia, quiso darnos por abogada a su Madre y Señora de la gracia. (San Buenaventura)

Examen.- Examina hoy el estado de tu cuerpo. ¿Lo cuidas bien? ¿Lo cuidas mal? ¿lo cuidas demasiado bien? ¿con demasiado regalo? ¿lo mortificas algo  en sus deseos innecesarios y superfluos?

Práctica- Procura hoy guardar en el cuidado de tu cuerpo la debida templanza, por lo menos, y aún hacer algún acto de mortificación corporal. Piensa un poco en que morirás y tu cuerpo se deshará.

*

Día 18. El cedro.- El cedro es el rey de los árboles, por eso la Virgen es comparada al cedro del Líbano.- Nosotros somos, a su lado, menudos arbustos que se agrupan a su sombra.

Confía en la Virgen.- Es imposible que no sea oida la Madre de Dios (San Antonio).- El nombre de María abre las puertas del cielo. (San Efrén)

Examen.- Examina hoy el orden de tu casa. ¿Tienes en orden todas las cosas? ¿procuras que se guarde en ella la ley de Dios y la norma de la virtud? ¿Rezan el Rosario juntos? ¿bendicen la mesa? ¿dan gracias por la comida? ¿se retiran todos a tiempo? ¿conservan el buen nombre de la familia?

Práctica.- Establecer algún acto de piedad en común, y si hay algún defecto en la familia, corregirlo.

*

Día 19. El bálsamo.- Bálsamo es la Virgen María de muchos dolores y heridas del espíritu. ¡A cuantas almas ha dado la salud de sus pasiones y aún la resurrección de entre sus vicios y pecados!

Confía en la Virgen. - Invocando el nombre de María, aunque nada merezcan los méritos del que la invoca, interceden los méritos de la Madre para que sea oido. (San Anselmo)

Examen.- Examina hoy tu urbanidad. La urbanidad verdadera es caridad con buenas formas exteriores ¿Tienes algún defecto en tus formas exteriores? ¿tratas a todos con delicadeza? ¿hay algo en ti que sea molesto a los demás o repugnante?

Práctica- Si hallas en ti algún defecto de urbanidad, procura enmendarte de él y tratar a todos con finura y delicadeza.

*

Día 20. El nardo.- Estando el Rey en su aposento, dice el Cantar de los Cantares, el nardo de la Esposa exhaló fragancia purísima que atrajo al Rey a la tierra. Pon en tu corazón la devoción a María y se inclinará a ti tu Dios.

Confía en la Virgen.- Así, pues, veneremos con toda la fuerza de nuestro corazón a María, porque esta es la voluntad del que quiso que todo lo tuviésemos por medio de María. (San Bernardo)

Examen.- Examina hoy tus conversaciones y palabras ¿Son decentes? ¿son honestas? ¿son fútiles? ¿son provechosas? ¿son agradables? ¿son tontas, precipitadas, molestas, desdeñosas, maliciosas? 

Práctica.- No tener conversación mala. Procura tener conversación buena. Desviar la conversación mala a otra buena o no mala. Dejar las palabras malas, indecentes o groseras.

*

DÍA 21. La vara de Jesé.- De la vieja cepa de Adán brotó la vara de Jesé, esta virgencita hija de David, en la cual brotó la flor de Nazaret, Jesús, que dio vida a toda la cepa de Adán, de que había brotado.

Confía en la Virgen.- Por pecador que uno haya sido, si es devoto de María, nunca perecerá. (San Hilario)

Examen.- Examina hoy tus juicios ¿Eres bien pensado de otros? ¿eres de los que todo lo ven malo en el prójimo? ¿eres receloso y suspicaz? ¿eres quisquilloso e irritable?

Práctica.- Haz hoy el trabajo de buscar en los prójimos todo lo bueno que haya en ellos, y de indagar las excusas que tienen de sus defectos, hasta donde puedas. 

*

Día 22 El Terebinto.- “Como el terebinto extendí mis ramos de honor y de gracia”. Así es; como el terebinto extiende por toda la Iglesia la Virgen sus ramos, que cobijan y ofrecen delicioso amparo a todos los fieles.

Confía a la Virgen. - Así como es preciso que se pierda todo el que sea rechazado y despreciado por ti, así es imposible que se pierda todo el que recurra a ti y sea mirado por ti. (San Anselmo)

Examen.- Examina hoy tus discusiones ¿Son discusiones o son griteríos? ¿Procedes con reflexión o con ceguedad? ¿Pasas fácilmente al insulto, a la grosería, a la ofensa, hiriendo más bien que convenciendo?

Práctica.- Procura hoy, o evitar disputas, o si se presenta alguna, proceder en ella con reflexión y calma, y confesarlo cuando veas que el otro tiene razón.

*

Día 23. El granado.- “Tus aromas son como vergel de granados” ¡Oh! ¡Si los hijos de la Virgen estuviésemos tan unidos entre nosotros en caridad, como los granos de las granadas! ¡Qué suave fragancia para la Virgen!

Confía en la Virgen.- ¡Qué grande es la paz de los que te aman, dulce madre mía! Su alma escapará de la muerte eterna (San Buenaventura)

Examen.- Examina hoy el ornato de tu casa. Cuadros muebles, juguetes. ¿Son decentes? ¿Demasiados? ¿Cristianos? ¿Tienes pila de agua bendita? ¿Algún Crucifijo? ¿Alguna imagen del Corazón de Jesús y de la Virgen?

Práctica.- Quita lo mundano y pon lo cristiano. Compra un Santo Cristo. Si puedes pon una imagen del Corazón de Jesús en buen sitio. Es promesa suya: “Bendeciré las casas en que esté expuesta y sea honrada la imagen de mi Sagrado Corazón”

*

Día 24. El manzano.- “Yo soy como el manzano entre las selvas”. La selva somos nosotros vueltos al estado silvestre y estéril, por el pecado de la primera manzana. Pero María es el nuevo manzano del nuevo paraíso, que ofrece manzanas de vida.

Confía en la Virgen.- El que tuviere el sello de María, será apuntado en el libro de la vida. (San Buenaventura)

Examen.- Examina hoy tus ganancias ¿ganas demasiado? ¿Y justamente? ¿Y honradamente? ¿O ganas poco por tu culpa? ¿Te afanas demasiado por los negocios? ¿O demasiado poco?

Práctica.- Tomar el término de los negocios y de las ganancias. Y no dar a ellos todo el tiempo con perjuicio de los negocios del alma. El primer negocio es la vida eterna.

*

Día 25. La fuente sellada.- ¡Oh fuente sellada desde el pecado de Adán, y abierta desde tu inmaculada concepción, riéganos con la gracia que de ti sale en el nacimiento de tu Hijo divino!

Confía en la Virgen.- ¡Tened compasión de mis debilidades, Virgen sin mancha! Vos lo podéis todo como Madre de Dios. Por vuestras preces maternales violencia a la misericordia de vuestro Hijo y dignaos restablecer a vuestro indigno y desventurado siervo en su antigua y primera gloria. (San Efrén)

Examen.- Examina hoy tus gastos. ¿Gastas mucho? ¿O eres muy avaro y ni gastas lo necesario? Das a tu mujer, hijos, criados, dependientes, lo justo, lo conveniente, lo demasiado? ¿Pagas bien los jornales? ¿Tienes deudas? ¿Juegas, derrochas, gastas lujo y ostentación? ¿Dejas perder cosas que aprovecharían otros?

Práctica.-Procura moderar tus gastos conforme es razón.

*

Día 26. El Sol.- La Virgen no es el sol, pero aparece revestida de sol, y para nosotros nos sirve de sol, porque con ella viene toda la luz y el calor de la gracia, que es Jesucristo, en sus brazos.

Confía en la Virgen.- ¡Oh Virgen que vences toda alabanza! todo lo que tú quieres lo puedes ante Dios, de quien eres madre. (San Efrén)

Examen.- Examina hoy tus vestidos ¿son lujosos? ¿Honestos y castos? ¿Provocativos? ¿Excesivos? O también ¿son miserables, rotos, sucios, indignos de tu estado, ridículos, feos?

Práctica. Si tienes demasiados vestidos modera tu exceso. Da algo a los pobres desnudos. Viste con decoro, con elegancia propia de tu posición, pero con menos gasto que el que puedas, y sobre todo, con modestia cristiana.

*

Día 27. La estrella matutina.- Antes que el Sol, y antes que el día aparece la estrella matutina, que todo lo llena de alegría y de esperanza. La devoción a la Virgen es el primer rayo que aparece en el día de la conversión.

Confía en la Virgen.- ¡Oh Señora! interceded por nosotros ante vuestro Hijo. Porque ¡oh virgen María! vuestra intercesión no es jamas rechazada por el Señor. El no rehusa nada de cuanto le pedís, porque tan cerca estáis de la simplícisma y adorabilísima Trinidad. (San Juan Damasceno)

Examen.- Examina hoy tus pasiones. ¿Tienes alguna pasión que te domine y te lleve al mal? ¿alguna que te ponga en peligro de faltar? ¿cuáles son las principales pasiones en ti?

Práctica.- Procura dominar tus pasiones en este día y siempre. Y hoy hacer algún acto de mortificación que se te presente.

*

Día 28. La estrella vespertina.- Aun después de puesto el sol, vibra la estrella vespertina, con a luz del crepúsculo. La devoción y el fervor de María duran en muchos aún después del pecado; aun hay esperanza mientras brille; cuando muere es de noche.

Confía en la Virgen.- Aun cuando yo fuese sumergido en los abismos del infierno, vos vendríais a buscarme y a sacarme para devolverme a vuestro Hijo Jesucristo, Nuestro Señor, que me compró y me lavó con su sangre divina. (San Anselmo)

Examen.- Examina hoy tu soberbia. ¿Tienes alguna? ¿mucha? ¿vanidad, arrogancia, orgullo, presunción? … O al revés: ¿eres demasiado apocado, y tímido y lleno de vanos respetos humanos? ¿Eres digno con los superiores? ¿y respetuoso con los inferiores?

Práctica.- Ser sinceramente humilde y sencillo, pero sin apocamiento ni pusilanimidad.

*

Día 29. La vara de Aarón.- La vara de Aarón, seca y todo como era, germinó llena de frescura. Esta Virgen es la verdadera Vara de Aarón, en la que todos brotamos de nuevo llenos de vida y de savia.

Confía en la Virgen.- Por muy pecador que uno haya sido, si fue devoto de María no perecerá. (San Hilario)

Examen.- Examina hoy tu castidad. ¿Procuras ser casto en pensamientos, palabras y obras? y sobre todo en los peligros y ocasiones, en las lecturas, conversaciones, amistades, espectáculos, etc?

Práctica.- Si tienes algún peligro de faltar a la castidad, resuevle hoy mismo quitarlo y quítalo desde luego: rompiendo un mal libro, un cuadro obsceno, no yendo a un sitio peligroso.

*

Día 30. El cinamono.- “Como el cinamono despedí fragancia” Y tanta y tan exquisita como es la fragancia de las virtudes de la Virgen. Toda la Iglesia está impregnada de su suavidad.

Confía en la Virgen.- Miles y miles de hombres aclaman a ti ¡oh María! y todos se salvan. (San Anselmo). Mas querría estar sin pellejo que sin devoción a María. (B. Juan de Avila)

Examen.- Examina hoy tu amor a Dios. Amar a Dios es hacer su voluntad antes que la nuestra ni la de nadie; querer antes perder todas las cosas que ofenderle. ¿Amas tú a Dios en la práctica?

Práctica. - Ejercítate hoy en amor de Dios, con algunos actos de afecto, de palabra, y de religión. Y haz por amor de Dios alguna buena obra, sobre todo de beneficiencia, al prójimo.

*

Día 31. El clavel.- ¿Veis cómo brotan los claveles y se multiplican? Así se multiplican las virtudes de los que siembran en su corazón la devoción a la Virgen María. Y ¡qué suavemente huelen!

Confía en la Virgen.- Es imposible que un servidor de María se condene, con tal que la sirva fielmente y se recomiende a su maternal devoción. (San Ligorio)

Examen. - Examina hoy tu devoción a la Virgen ¿Eres verdaderamente devoto de Nuestra Señora? ¿En qué consiste tu devoción? ¿En algún acto superficial? o ¿en un sincero amor y consagración  a la Virgen?

Práctica.- Procura hoy hacer bien todo lo que se refiera a la Virgen de alguna manera: hacer bien todo lo que hoy hagas, sufrir bien todo lo que se ofrezca, por la Virgen y conságrate a ella.

Devocionario de la Virgen coronada. Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya.P.P. Capuchinos. Bs. As.